miércoles, enero 12, 2011

No...

No. No has estado todos estos años
en la ventana despintada,
en el umbral de la puerta derruida,
en la banqueta de ladrillos rojos.
No. No hay más terminaciones con la letra s
en las cartas que no me has escrito,
ni alondras vuelan el jardín de tu casa,
ni ladridos de perros indigentes alrededor de tu mesa.
No. No percibo aún la quinta dimensión que presume
el teorema de tu entrepierna,
y tu conjuro autómata no recibe el indulto
de la frente aristotélica del zurcidor de versos.
No. No escucho tu susurro detrás de la oreja del océano
ni sabes nadar entre los ojos de la montaña cartesiana,
no terminas de escribir tu drama
y ya te defines inextensa y abatible.
No. No dejo de experimentar tu sensación
en el lóbulo del sexo y la mula mercante
aplana en lo sideral mi bulto intenso.
No hay medianía en tu seno trivial y errante
solo un color rosa atrapando miradas y labios,
estas disfrazada de tarde
palpitando embarazos y oraciones teatrales.


Juan Espinoza Cuadra
México
Enero de MMXI