lunes, octubre 27, 2008

Donde los Pelícanos vomitan

Ayer me quede absorto mirando el vaivenear del agua sobre el abultado y prieto torso del Lago de Managua.
Mire hasta donde mis ojos pudieron andar sin cansar al ocre paisaje y alcance incluso donde no se escucha el dolor de la pobreza e
incluí el límite donde los niños han quedado momificados por la sorpresa del hambre.
Corrieron ante mi vista unas estáticas siluetas de rostros cubiertos por la desolación acicaladas con una engusanada acuarela que aturdida engullía los despalados cerros.
El ente oscuramente contaminado parió una corte de mediocres fantasmas que a las 5 de la tarde se dispusieron a tomar el té con un piquete de atole.
Los otroras señores de Aztlán rasgarían sus vestiduras si la cruz no tuviese los labios carmesí y voluptuosamente mesalinescos.
Los descendientes de los mexicas no tiran huesos en una suerte por convertirse en nuevos hechiceros.
La magia esta de luto pues los restos de los antepasado se ahogaron precisamente la noche en que la Luna debuto como la soberana golfa.
Una artrítico carretón de madera desvencijada dolorosamente transita cargando sobre sí a los siete demonios que se fugaron del Xoconochco.
Mis jeans rotos terminados en aquellos guaraches obsequiados por el tío Virgilio Saavedra ocupan la palestra en mi colección de orgullos inobjetables.
La camiseta con un logo raído de la Universidad Nacional de Ingeniería se logra destacar entre mis brazos entrecruzados y apoyados en donde la piel de mis brazos acaricia la piel de mis rodillas a través de los jactanciosos huecos en la mezclilla de otrora color azul.
Son mis 20 años desde la simulación etílica de mis 40 años.
Acaricio a la distancia al hijo desde mi posición de padre siendo el mismo que a diario contempla el paso del tiempo por los cristales que me regala la amplia avenida de la vida.
El viento con humores de albañal agita a mediados de los 80’s el cabello rebelde del otrora joven que nunca lo fue.


Juan Espinoza Cuadra
México
Enero de 2006

2 comentarios:

Marvin Corrales dijo...

Y DESPUES DE AQUEL DIONISIACO SUEÑO DONDE MILES DE SIRENAS A LA ORILLA DEL LAGO DE MANAGUA SALEN PREÑADAS DE POEMAS,EL PELICANO EN VUELO, TRAZANDO LA RUTA DE LAS ANTIGUAS VISIONES DE MOCTEZUMA EN LA BUSQUEDA DEL PARAISO DE DOS VOLCANES CUAL PEZONES LLENOS DE MIEL DESBORDANTES QUE AMAMANTAN EL BACANAL, HACE UNA PARADA EN EL MUNICH PARA LUEGO PEGAR SU VOMITADA.

Ni modos Juan, pero tu pluma prosista me inspiro escribirte esto, te felicito esta muy bueno.

Calavera de Gato.

Juan Espinoza Cuadra dijo...

Muy buen comentario Marvin, gracias por leerme. Saludos hermano...